Si la vida de un escritor está determinada por una vocación innegable, no es menos cierto que esta puede desarrollarse con mayor fortuna gracias a ciertas circunstancias. 

La primera, en mi caso, fue el contacto desde mi adolescencia con la literatura, gracias a la compañía de mi amigo Javier Carreño. Haber desarrollado el hábito de leer potenció en mí una capacidad latente. He devorado con avidez no sólo libros de muchas clases. Soy particularmente adicto a las revistas, que de hecho, han marcado mi ejercicio periodístico. 

En cuanto a la influencia en el estilo, esta ha correspondido a diversos escritores: Truman Capote, Mario Vargas Llosa, Álvaro Mutis, Hemingway, Hesse, Faulkner, Steinbeck, Juan Rulfo, Scott Fitzgerald, y tantos y tantos otros, y sobre todo Gabriel García Márquez, que marcó con su pluma el ADN de nuestras palabras.

Algunos de los cuentos relacionados anteriormente han sido publicados a través de diferentes medios, como por ejemplo en los siguientes libros:

A propósito del cuento 'Fuego en la casa', publicado en el libro 'Cuatro narradores colombianos' en 1984 por la Fundación Simón y Lola Guberek, a continuación algunos comentarios que datan de ese entonces: